viernes, 12 de abril de 2019

Caminas, y todo va llegando


"Mamá, sí, estoy en este silencio que existe detrás de los murmullos  cotidianos, en este silencio que puedes sentir y que te traslada a otro estado del ser; existo en estos pájaros que te cantan y  en estas aves que te acunan; soy este viento que te acaricia y hace que se desprendan pequeños pétalos de los árboles floridos del jardín. Lo soy todo y no soy nada, me sientes en todas partes y no me puedes abarcar con tus manos. Y aún así, soy. Tú lo sabes, lo has sabido siempre, ya desde pequeña, cuando intuías aquel ser interno en ti que lo escuchaba todo, que te sentía toda... No tengas prisa, mamá, por concretar nada. Deja que la creación se vaya materializando  poco a poco. No te preocupes por nada que no sea vivir, sentir, dejar ir pesos. Te quedan pocos, mamá, y cuando  cargas de nuevo con alguno, enseguida te das cuenta.
                                                                                        
Mamá, tú y yo somos alegría, somos poesía, somos canción y vida, somos felicidad. Lo fuimos y lo continuamos siendo. Nos reconocimos porque ya veníamos de mucho más allá. Deja que todo se manifieste como es. Céntrate en ti, en  tu sentir, en tu saber, en esta verdad que nos mueve y nos transforma cada día. Haz lo que te hace sentir bien, aquello que te aporta paz y deja a tu imaginación, que es creación, volar y liberarse de este tiempo y espacio que a veces sientes que te oprime. Tu  alma vuela conmigo, tu ser interno y el mío son Uno.


 Plántate, como hacen los árboles, en esta Tierra madre que te acoge... Sumérgete en ella, bebe de sus aguas internas, haz crecer tus raíces por amor a ella  y disfruta de tu tronco, de tus ramas, de tus hojas, flores y frutos. Gírate de cara al sol de día, y mira la luna y tu estrella de noche. Acepta las diferentes estaciones y transfórmate con ellas, disfruta  de los elementos y de los seres vivos que te visitan y crece feliz. Darás frutos cuando sea el momento; dejarás  caer las hojas viejas para que aparezcan las nuevas cuando sea el momento; sacarás nuevos brotes cuando sea el momento;  te cerrarás en ti misma y descansarás cuando sea el momento. No tienes que hacer nada para acelerar o  frenar. No tienes que hacer nada para brillar o no ser, no tienes que hacer nada. Los árboles, las plantas, los pájaros no hacen nada más que vivir a cada momento lo que tienen que hacer. Me lo habías dicho tantas veces, mamu: “Ernest, a cada momento haremos lo que tengamos que hacer”. Y todo fluirá.
Ama, abre el corazón para amar i  respectarlo todo. Acompaña con amor y respeto. Acompáñate con amor y respeto. Todo lo demás irá llegando.

 Caminas, y todo va llegando.

Ernest

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