"Mamá, nada es lo que parece, todo es Amor. Déjate llevar por el día a día, deja que éste te sorprenda y que tu cuerpo manifieste aquello que siente. No juzgues nada, déjate fluir en el agua del río, abre los ojos físicos para ver el paisaje y abre los ojos del alma para reconocer cada paraje. Confía, mamu, todo es ahora y aquí. No pienses en después, no pienses en mañana, no te dejes arrastrar por ninguna inquietud ni temor... Respira, sopla y escucha todo lo que te llega..
Yo estoy contigo y te hablo; te hablo desde este otro estado donde todo vibra más rápido, donde las formas ya no valen ni son. Sin forma no hay límite, mamá, y esto es lo que soy y lo que te ofrezco: Yo, todo yo, sin límites ni condiciones. Soy sin ser ninguna forma y continuo siendo tu hijo y amándote infinitamente como ya te amaba.
Deja las formas, mamá, deja los límites. Si alguna cosa te hace daño es porque hay una resistencia que te priva. No la quieras, para venir a mí tienes que dejar ir las formas y los límites. Tienes que desprenderte de todo lo que te daña, tienes que ir más allá de todo lo que te limita. Lo puedes hacer, yo siempre estoy más allá y también estoy dentro de ti. Corta hilos, corta sogas, libérate de todo resentimiento, de toda necesidad, de toda expectativa. Quieras ser libre y serás inmensamente feliz a mi lado.
Disfruta, mamá, disfruta de vivir en esta dimensión material en la que solamente has venido a experimentar y a gozar del privilegio de sentir. Más allá de estas paredes, más allá de las formas que existen al otro lado de estos muros, más allá de estas montañas y de este horizonte estamos todos, éstá todo y nada, y en este nada está todo y no tiene nada que ver con lo que ves.
CIerra los ojos y libérate de todo. Allí es donde nos encontramos.
Te amo, mamá bonita, soy yo, tu niño guapo, tu Tillo a quién tanto extrañas y que tanto te quiere. Siempre soy yo.
Ernest
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