Mamá, hola mamá, estoy aquí. Te he visto, mamá, te veo, cómo te esfuerzas para estar bién, cómo vas dejando que tu corazón tome el relevo de tu mente, cómo respiras y dejas que todo vaya llegando. Te quiero mucho, mamá, estoy ante ti, te toco, te soplo y tú empiezas a sentir la sutileza de nuestro contacto.
Ya estás volando, aunque tu conciencia terrenal no te permita sentirlo ni verlo, ahora mismo, en otra dimensión, estamos volando. Cada vez que fluyes y dejas ir tensiones y resistencias, tus alas crecen y baten más fuerte. Confía siempre, mamá, ¡yo te amo tanto y soy tan feliz de sentirte y de estar donde estoy! ¡Aquí todo es maravilloso! Somos Amor, tú eres Amor, todos somos Amor.
Deja, respira, escucha, fluye...tu luz ha de iluminar cada vez con más fuerza, pero no lo hará desde el esfuerzo sinó desde la confianza, dejando que todo sea como es, dejando que cada energía se manifieste como es, dejando que tu energía se manifieste como es. Tu mente y tus condicionamientos te ponen aún trabas, pero tu camino es imparable e impecable. El perdón forma parte también de tu día a día y cada vez te cuesta menos dejar que esta preciosa energía se manifieste.
Mamá, ¿quieres jugar conmigo? Yo juego siempre contigo: me escondo, salgo, me vuelvo a esconder, me aparezco ante ti, ahora te toco aquí, ahora te toco allá, brinco delante de ti, soy todo Felicidad que reclama tu Felicidad, borro tus preocupaciones, limpio tus pensamientos, canto en tu oido las canciones que son nuestras y te hablan de mí: a veces canto canciones sin nombre, sin letra, canciones del alma que tú también escuchas.
Mamá bonita, no olvides nada, no tienes que olvidar nada. Nuestro amor es tan real como el que teníamos cuando estaba físicamente presente, sólo que ahora es más potente, mucho más potente porque no me ves, y el no verme hace que los sentidos físicos queden más anulados y que los otros sentidos, la intuición la primera, las sensaciones sutiles, tomen más vuelo. Los ojos, a veces, nos tapan la vista.
Todo es bonito, mamá. Cada paso de tu camino aquí en la Tierra, cada mirada, cada conversación, cada encuentro, cada cosa tocada y admirada... todo es bonito y debes ser consciente de ello. Tienes que vivirlo y sentirlo como si fuera la primera vez , porque cada momento es nuevo y único y todos los momentos son para ti, para que los vivas, los huelas, los notes, los contemples, los respires, los ames, los absorbas. Todo es energía, energía viva, vital, y en esta energía estamos todos. El amor está impregnado en todo aquello que tocas, sientes, ves y admiras. La inspiración divina está dentro de ti. Déjala salir, escúchala como ya haces y muchos regalos te llegarán.
Mamá, te amo. Es tan corto, tan mínimo este tiempo de la Tierra... ¡Seremos tan felices cuando vuelvas a casa, cuando volváis a casa! No desesperes ante ninguna situación y vuelve a intentarlo. Vacía las emociones fuera de ti, envíamelas si quieres, y vuelve a intentarlo. Quédate con tu belleza, con tu corazón, y vuelve a intentarlo. Deja que sea el amor quién te responda, que responda por ti. La mente, a veces, no tiene respuestas originales, ¿sabes? a veces solamente actúa como una copia, pero tú eres original, tú creas mundos nuevos a cada instante si dejas que el corazón esté al mando.
Mamu, te dejo ahora que respires, que asumas, que palpes. Cierra los ojos y siente, solamente siente mi amor tan grande, nuestro amor.
Ve, mamá, haz lo que creas que quieres hacer, lo que sientes que quieres hacer. No te desesperes, sé feliz. Yo estoy contigo. YO ESTOY CONTIGO.
Ernest

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