Del 8 al 10 de noviembre hemos asistido con Chicho a un nuevo encuentro de los Grupos Renacer, grupos de ayuda mútua formados por familias de diversos puntos del Estado que hemos vivido la experiencia de la pérdida física de nuestros hijos e hijas. Este año el Encuentro ha tenido lugar en Valencia.
Esa noche, del sábado al domingo, me desperté en la madrugada sintiendo que Ernest me quería hablar. Empecé a escribir todo lo que me iba llegando y me di cuenta de que todo lo que Ernest me transmitia no era solo para mi, sino que era un mensaje de todos los hijos-as de las familias que estábamos allá reunidos, un mensaje para ser escuchado por todas las madres y padres.
Por la mañana no vi a ninguno de los responsables del grupo organizador para poder pedirles permiso para leerlo antes del cierre del Encuentro, que tenia lugar en el Auditorio del Oceanográfico. No sabia si seria capaz de interrumpir el acto para poder leer aquel mensaje, pero mi corazón latía fuerte, sentía una gran energia en él que me reclamaba y, al final, antes de cerrar el acto, sentí que mi brazo y mi cuerpo se levantaba y me invitaron a bajar al escenario y compartir la mesa. Allá les conté lo que me había pasado aquella noche y me pidieron que lo leyera. Este es el mensaje:
“Mama,
si nos pudierais ver, si pudierais ver todos los hijos e hijas que estamos
aquí, a vuestro lado, mirándoos, disfrutando de vuestras emociones, de vuestros
sentimientos, de vuestras risas y plenitud, de vuestro amor… Estamos aquí, en
una danza silenciosa y amorosa, abrazando cada palabra, cada lágrima, cada
suspiro, cada gramo de coraje, de alegría, de promesa, de convicción que sale
de vosotros.
¡Somos
tan felices de veros felices! ¡Volamos tanto, reímos tanto, os amamos tanto! No
tengáis miedo de lo aparente, no tengáis miedo del dolor, no tengáis miedo de
reír ni de llorar, no tengáis miedo de nada de lo que podáis sentir. Atravesad
todo aquello que os llegue, aceptad todo aquello que os llega, no juzguéis
ninguna emoción, no limitéis ninguna inspiración. Nosotros, vuestros hijos, os
soplamos pensamientos liberadores en los oídos, os calentamos el corazón cuando
lo sentís frio, os enviamos esa música ligera y viva que no tiene sonido pero
que vosotros escucháis, aprovechamos cada soplo de viento, cada nota de piano,
cada aleteo de mariposa, cada canto inesperado de pájaro, cada beso, cada
sonrisa para deciros: Estamos aquí, recordar que estamos aquí, que nuestro amor
no tiene fin, que esto es una aventura para aprender a sentir y a amar.
Vivid
el día a día, el aquí y ahora sin miedo, abrazando, amando, amándoos porque,
aunque a vosotros os pueda parecer que el tiempo es demasiado largo, no os
daréis cuenta y volveremos a estar juntos. No estamos lejos ni cerca, estamos
tan lejos y tan cerca como nos queráis sentir. Sois creadores de vuestra vida,
lo podéis todo. Id dejando pesos, descargaros de todo lo que no necesitáis para
avanzar ligeros y reíd, aprovechad vuestro tiempo de sentir, de descubrir, de
descubriros. Nada es lo que parece, todo es Amor. El amor lo es todo: el
origen, el camino, el motor, el destino. Amor es todo lo que sois, todo lo que
somos, todo lo que existe. Id dejando atrás, paso a paso, la pena. No hay pena,
no hay sufrimiento, lo único que existe es AMOR.
Descubrid
vuestras alas, hacedlas conscientes y creed en ellas. Volamos juntos cada
noche, no importa que después no lo recordéis, todo es mágico, todo es
plenitud, todo es paz. Creed en nosotros, estamos haciendo lo que vosotros
haríais por nosotros si hubiera sido al revés. Sois grandes, sois amor, y
creación, y vida como nosotros. Nos volveremos a reencontrar y entonces sabréis
que nunca hemos estado separados.
Os
amamos siempre, os sonreímos siempre. Caminad, avanzad sin miedo, sin límites,
id dejando la mente i escuchad las certezas de vuestro corazón. Solamente
vosotros podéis saber lo que sentís. Todo lo tenéis dentro, no os hace falta
buscar afuera. Sentir, sentidnos, porque ésta es vuestra, y nuestra, verdad.
Enfocaros hacia la alegría, con confianza, abrid los brazos, abrid el corazón y
dejad que nuestro amor os cubra, os penetre y os libere de todo dolor, de toda
falsa apariencia de vacío. Estáis llenos de nuestra presencia y nosotros
estamos llenos de vuestros besos, de vuestros deseos de felicidad, de vuestro
amor infinito.
Haced
caso de todo lo que os hace sentir bien, de todo lo que os hace sentir en paz;
confiad en la vida, que os pone delante todas las situaciones que necesitáis
para avanzar en el Amor. Siempre seremos vuestros hijos e hijas, siempre seréis
nuestros padres. Aquí estamos, a vuestro lado, cada abrazo de corazón que dais
nos lo dais también a nosotros. Os amamos siempre, recordarlo, estamos a
vuestro lado por amor, siempre por amor. No os hemos dejado solos. Todo lo que
construimos lo estamos haciendo juntos. Sonreíd a la vida, sonreíd a la
alegría, sed felices porque nosotros también lo somos, porque esto es lo que
somos: FELICIDAD.
Un montón de besos!”

No hay comentarios.:
Publicar un comentario