La habilidad de
Ernest con el dibujo es sorprendente. En un momento y con cualquier herramienta
o papel plasmaba lo que su imaginación o creatividad le dictaban.
Debemos destacar Ernest
nos regala su arte, el cual sigue creciendo día a día, extendiéndose sin tiempo
ni distancias. Es una obra que continúa impactando tanto a la gente que lo
conocemos o como la que se acerca a su persona.
El arte de Ernest, hoy
día en el fondo es una clara manifestación de amor, de ilusión, de felicidad.
Con él descubrimos cuan maravillosa es nuestra existencia y que poderla
compartir con el mundo es un regalo único y muy valioso.
Gracias, querido
Ernest.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario